Comprar equipos tecnológicos para tu oficina o proyecto debería ser simple. Pero si no eres especialista en TI, el proceso se convierte rápidamente en un laberinto de especificaciones, marcas, modelos y vendedores que te recomiendan lo que les conviene, no lo que necesitas.
Esta guía te va a ayudar a tomar mejores decisiones sin necesidad de convertirte en experto.
El problema real: no es el equipo, es la decisión
La mayoría de profesionales que nos contactan no tienen un problema de presupuesto. Tienen un problema de incertidumbre:
- “¿i5 o i7? ¿8GB o 16GB? ¿SSD de cuánto?”
- “¿Qué marca es más confiable para uso profesional?”
- “¿Me conviene un equipo gamer o uno empresarial?”
- “¿Necesito un servidor o me alcanza con la nube?”
La respuesta a todas estas preguntas es la misma: depende de para qué lo vas a usar. Y ahí es donde la mayoría de vendedores falla, porque venden especificaciones, no soluciones.
Paso 1: Define tu carga de trabajo real
Antes de buscar modelos, responde estas preguntas:
¿Qué software usas a diario?
- Si trabajas con AutoCAD, Revit o software de ingeniería → necesitas GPU dedicada y mínimo 16GB de RAM.
- Si tu trabajo es Office, correo y navegador → 8GB y un procesador i5 son suficientes.
- Si manejas bases de datos o desarrollo → prioriza RAM (16-32GB) y SSD rápido.
¿Cuántas horas al día usas el equipo?
- Uso intensivo (+8 horas) → invierte en calidad de pantalla, teclado y batería si es portátil.
- Uso estándar → un equipo de gama media cumple perfectamente.
¿Necesitas movilidad o es trabajo fijo?
- Campo/obra/visitas → laptop robusta, liviana, con buena batería.
- Oficina fija → considera un desktop, es más potente por el mismo precio.
Paso 2: No te dejes engañar por las especificaciones
Algunos mitos comunes:
“Más núcleos = más rápido”
No siempre. La mayoría del software de oficina y profesional usa 2-4 núcleos efectivamente. Tener 16 núcleos no te va a hacer más productivo si tu trabajo es Excel y correo.
”Necesitas la última generación”
Un procesador de una generación anterior con buenas especificaciones puede costarte 30-40% menos y rendir prácticamente igual para tareas profesionales estándar.
”La marca más cara es la mejor”
La confiabilidad no siempre correlaciona con precio. Hay equipos de marcas empresariales (Lenovo ThinkPad, HP ProBook, Dell Latitude) que son más confiables que equipos “premium” orientados a consumo.
Paso 3: Piensa en el costo total, no solo en el precio
El precio de compra es solo una parte del costo. Considera:
| Concepto | Equipo barato | Equipo adecuado |
|---|---|---|
| Precio inicial | S/ 1,500 | S/ 3,500 |
| Vida útil promedio | 2 años | 4-5 años |
| Reparaciones estimadas | S/ 800 | S/ 200 |
| Tiempo perdido por lentitud | 30 min/día | 0 |
| Costo real por año | S/ 1,525 | S/ 790 |
El equipo “barato” termina costando el doble.
Paso 4: No olvides la configuración
Un equipo bien elegido pero mal configurado es un equipo desperdiciado. Asegúrate de que:
- El sistema operativo esté limpio y actualizado, sin bloatware del fabricante.
- Tu software profesional esté instalado y configurado correctamente (licencias, plugins, configuraciones de rendimiento).
- Los backups estén configurados desde el día 1 (no después del primer susto).
- La seguridad esté activa: antivirus, firewall, cifrado de disco si manejas información sensible.
- La red esté bien configurada: WiFi, VPN si la necesitas, impresoras compartidas.
Paso 5: Planifica el mantenimiento
Un equipo sin mantenimiento se degrada. En 12 meses ya es notablemente más lento. En 24 meses empiezan las fallas.
Mantenimiento mínimo recomendado:
- Mensual: Actualizaciones de sistema y software, limpieza de archivos temporales.
- Trimestral: Revisión de rendimiento, verificación de backups, limpieza física.
- Anual: Evaluación de vida útil, planificación de reemplazo si es necesario.
Lo ideal es tener un plan de mantenimiento preventivo con un proveedor que se encargue de todo esto sin que tengas que recordarlo.
¿Cuándo tiene sentido un servidor propio vs la nube?
Usa la nube si:
- Tu equipo es pequeño (menos de 15 personas).
- No manejas datos que requieran residencia local por regulación.
- Necesitas acceso remoto frecuente.
- Prefieres costos operativos predecibles (mensual) sobre inversión de capital.
Considera un servidor propio si:
- Manejas volúmenes grandes de datos que serían costosos en la nube.
- Necesitas rendimiento local para aplicaciones pesadas.
- Tienes requisitos regulatorios de almacenamiento local.
- Tu operación depende de acceso constante y tu internet no es 100% confiable.
En muchos casos, la respuesta correcta es un modelo híbrido: servidor local para lo crítico, nube para backup y acceso remoto.
En FULLSTACK no vendemos equipos como simple comercio. Cada equipo viene con asesoría, selección correcta según tu realidad, configuración completa y soporte post-venta. Cuéntanos qué necesitas y te ayudamos a elegir bien.